lunes, 30 de noviembre de 2015

Crónica: Diabulus in Musica + Orquesta Sinfónica y Coral (Auditorio "Baluarte", Pamplona)


“Defende nos in proelio
Contra nequitiam
Et insidias diaboli
Esto praesidium…


La encantadora Pamplona nos acoge en sus bulliciosas calles con una temperatura agradable y una viva luz nada común para un fin de semana de mediados de noviembre. Las terrazas están llenas, el casco histórico rebosa alegría y la belleza de la arquitectura gótica y barroca contrastan agradablemente con la modernidad de los edificios que rodean los barrios antiguos. Un ejemplo puede ser dado por el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra “Baluarte”, con su particular revestimiento de Cuarcita gris y sus espaciosos y luminosos interiores. Quizás es auto-sugestión; quizás es la ilusión que nos acompaña, pero todo parece estar alineado y perfectamente estudiado para que, más tarde aquella noche, la Formación Clásica de la Coral de Cámara de Navarra y la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Música de Navarra, acompañen a DIABULUS IN MUSICA en el que, seguramente, será uno de los conciertos más impactante enla vida de los asistentes.

Con orden y rapidez, los centenares de asistentes confluimos en el interior del teatro. La expectación sube, las luces en sala se apagan.
Guardamos un minuto de silencio para las victimas de los ataques de París, ocurridos solo unas horas atrás, y la emoción toca picos altísimos.

Las luces de escena, perfectamente diseñadas por parte de Gabriel de Moitelle, acompañan la orquesta y el coro en la intro "Et Resurrexit (Libera Me)" y, tras la salida de los integrantes de Diabulus in Musica, el concierto finalmente comienza con "Fromthe Embers". El publico se ve en seguida embestido por un muro de sonido perfectamente equilibrado por parte de "Elkom", donde la potencia de la guitarra eléctrica de Alexey Kolygin, el bajo de Odei Ochoa, la batería de David Carrica, los teclados de Gorka Elso y la estupenda voz de Zuberoa Aznarez no tapan ni ocultan las melodiosas orquestaciones y el solemne coro.
El director de la orquesta J. Vicent Egea y el director del coro David Guindano Igarreta entienden perfectamente el espíritu del espectáculo y lo saben transmitir sin indecisión a sus formaciones.

"Hidden Reality" e "Inner Force" son seguidas por el dúo "The Seventh Gate"-"Ishtar" del lejano "Secrets" (2010) que cierran la primera parte de la actuación entre el jubilo general de un publico que, no obstante se encuentre estáticamente retenido en sus butacas, se entrega desde el primer minuto. La pausada "Sentenced to Life" nos regala el primer invitado de la noche. John Kelly, cantante de Elfenthal y colaborador original en el tema perteneciente al disco "The Wanderer" (2012), nos presenta emocionado una actuación muy intensa. "Lies in your eyes" se emplaza como un estallido de energía entre la anterior pieza, la orquestal "Horizons" y la profunda "The Wanderer" que cuenta, a su vez, con la colaboración de Alex Sanz, antiguo bajista y compositor de la banda, a la guitarra acústica y a los coros.

La sola Zuberoa, con su celestial voz, nos deleita con la ultima pieza de este interludio más pausado en "Indigo", tema sacado del último disco "Argia" (2014). "A Journey’s End" nos introduce "Ex Nihilo" devolviéndonos la fuerza arrolladora y la plenitud compositiva de las que son maestros Diabulus in Musica.
Adrian M. Vallejo a la guitarra y Xavier Jareño a la batería; ambos anteriormente en las filas del grupo navarro y que, junto a Alex Sanz, forman el conjunto rockero Sonic Toys; cierran las colaboraciones especiales de la noche en el tema "Blazing A Trail".

La última balada de la noche, "Eternal Breeze", es seguida por "Maitagarri", uno de los temas que mejor describen la enorme capacidad de armoniosa amalgamación de estilos y sonoridades que este conjunto de músicos consigue regalarnos. La famosa "Sceneries of Hope" y el doblete "Sed Diabolus"-"Spoilt Vampire" construyen adecuada y energéticamente la ambientación necesaria al gran final. El ultimo tema, "St. Michael’s Nightmare", es la perfecta elección para cerrar esta espectacular actuación. La increíble introducción del coro, que recuerda vagamente la famosa "Carmina Burana", hace rizar el pelo instantáneamente; el pausado y contundente metal de las estrofas hace latir fuerte el corazón; la solemnidad del estribillo llenan la mente: el virtuosismo de los solos adorna sin exceder y el crescendo final consigue musical y metafóricamente elevar las mentes de músicos y asistentes hacia una dimensión casi etérea.

… Satanamaliosque
Spiritus malignos
Qui ad perditionem
Animarumpervagantur in mundo”

Texto: Paolo Sechem
Fotos: Ton Van Moll 
(cedidas por la banda y autor)



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DIABULUS IN MUSICA










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